TUTORA ACADEMICA

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MSc CARMEN DIAZ

domingo, 8 de abril de 2007

continuacion TECNICAS DE ESTUDIOS

El método de estudio que utilicemos a la hora de estudiar tiene una importancia decisiva ya que los contenidos o materias que vayamos a estudiar por sí solos no provocan un estudio eficaz, a no ser que busquemos un buen método que nos facilite su comprensión, asimilación y puesta en práctica.
Es fundamental el Orden. Es vital adquirir unos conocimientos, de manera firme, sistemática y lógica, ya que la desorganización de los contenidos impide su fácil asimilación y se olvidan con facilidad.
Recomendaciones para diseñar un buen método de estudio.
1. Organización del material de trabajo. “Cada cosa en su sitio y un sitio para cada cosa”
2. Distribuir el tiempo de forma flexible, adaptada a cambios y a circunstancias.
3. Tener en cuenta las dificultades concretas de cada materia.
4. Averiguar el ritmo personal de trabajo
5. Ser realista y valorar la capacidad de comprensión, memorización, ...
6. Comenzar por los trabajos más difíciles y dejar los más fáciles para el final.
7. Memorizar datos, entenderlos y fijarlos.
8. No estudiar materias que puedan interferirse: Ej, vocabulario de ingles con el de alemán.
El método que aquí os propongo consta de siete fases que a lo largo de las distintas sesiones iremos analizando y practicando:
1. Prelectura
2. Notas al margen
3. Lectura comprensiva
4. Subrayado
5. Esquema
6. Resumen
7. Memorización
Prelectura:
La prelectura es ese primer vistazo que se le da a un tema para saber de qué va y sacar así una idea general del mismo. Idea que frecuentemente viene expresada en el título.
Conviene hacerla el día anterior a la explicación del profesor pues así nos servirá para comprenderlo mejor y aumentará nuestra atención e interés en clase.
Lectura comprensiva:
Consiste en leer detenidamente el tema entero. Las palabras o conceptos que se desconozcan se buscarán en el diccionario o en la enciclopedia.
Las notas al margen:
Son las palabras que escribimos al lado izquierdo del texto y que expresan las ideas principales del mismo. A veces vienen explícitas otras tendremos que inventarlas.
El subrayado:
Consiste en poner una raya debajo de las palabras que consideramos más importantes de un tema.
El esquema:
Trata de expresar gráficamente y debidamente jerarquizadas las diferentes ideas de un tema. Es la estructura del mismo. Existen diferentes tipos de esquemas.
Resumen:
Es extraer de un texto todo aquello que nos interesa saber y queremos aprender. Se escribe lo subrayado añadiendo las palabras que falten para que el texto escrito tenga sentido.
Memorizar:
Es grabar en la memoria los conocimientos que queremos poseer para después poder recordarlos.







Técnicas de estudio
Los 10 puntos propuestos en el plan de estudio son básicos, pero en la perfección está el gusto. Es por ello, por lo que te sugerimos algunas técnicas de estudio con las que completar tu táctica para conseguir nuestro objetivo final. Sin embargo, olvidar que pueden existir problemas a la hora de ponerte estudiar sería un error.
Los problemas más frecuentes, según H. Maddox en el libro "Cómo estudiar":
- Un entorno inadecuado, con constantes vías y llamadas de atención a otras actividades más entretenidas.
- Miedo a que el esfuerzo realizado, no tenga los resultados esperados.
- En un momento de agobio y ansiedad el estudiante no ve la utilidad de los estudios y prefiere rendirse a intentarlo.

- Las materias difíciles o de aprobado complicado suelen convertirse en una fuente de presión y sobretodo de desidia, es decir, aparece la pereza, el aburrimiento, la falta de ganas y de abandono de nuestro planning inicial.
- Otras preocupaciones, véase de tipo de emocional, familiar, etc.
Estos puntos tienen una base común, extensible e inherente a toda la comunidad humana: el MIEDO al fracaso. Pero, en nuestro caso, ese fenómeno no ocurre, porque ¿quién dijo miedo? nosotros, desde luego NO. Tenemos un objetivo y un plan para ello.
Una vez más, H. Maddox, nos propone tres reglas a seguir por si la flaqueza nos invade:
- Que la fuerza te acompañe!!!Esta frase parece ser la última creación lingüística de la industria cinematográfica, pero que no nos engañen, porque Maddox ya lo previno. La fuerza y la determinación para emprender el hábito de estudio y la cotidianidad en esta tarea son claves.
- No hagas excepciones en tu planning diario de estudio, hasta que el hábito esté arraigado y estés completamente seguro de que no se convertirá en una costumbre que nos aleje de nuestro objetivo.
- Busca aliados. Esto es importante, si tus amigos y familia te ayudan y son conscientes de tus horarios, te ayudará bastante.
Una vez decididos a estudiar te proponemos un MÉTODO de estudio que te resultará útil:
Prelectura
Lectura comprensiva
Notas marginales

Subrayado
Esquema
Resumen

Memorizar


1. Prelectura: consiste en realizar una lectura rápida y de familiarización con tus apuntes o material base de estudio. En esta primera lectura deberás subrayar o buscar en un diccionario las palabras que no entiendas o conozcas.
2. Lectura comprensiva: debes poner todos tus sentidos y concentración en esta lectura, porque si la haces bien no tendrás que leer y releer, una y otra vez, lo mismo. Entiende lo que lees y relaciónalo con lo anteriormente aprendido.
3. Notas marginales: no hay que apiadarse de ellas pese a su nombre, todo lo contrario. Al hacer esa lectura comprensiva podemos escribir las cosas o ideas globales más significativas en los márgenes.
4. Subrayado: para esta tarea es importante tener 2 colores: uno para las ideas principales y otro para las secundarias. Por supuesto, nada de subrayar todo, sino sólo las ideas principales y secundarias y las palabras que sean específicas de esa materia.
5. Esquema: una vez realizados los pasos anteriores, realizamos una estructura de nuestro tema, de tal modo, que con un sólo vistazo, podamos ver el tema completo.
6. Resumen: si nuestro esquema es bueno y tenemos retención fotográfica, podemos obviar este apartado. De otro modo, consiste en redactar según el esquema el contenido de cada parte.
7. Memorizar: fijar los conocimientos asimilados en las fases anteriores.
Además de este sencillo y básico método de estudio, pero que no todo el mundo estudiantil sigue, te facilitamos otras técnicas de estudio, de memorización y consejos y trucos que pueden resultarte útiles a la hora de estudiar.
El método Robinson es una de las técnicas de estudio de las universidades norteamericanas más tradicionales y cuya finalidad es la de asimilar los contenidos con la mayor claridad y rapidez posible. EPL2R son las siglas de este método de estudio y recoge las 5 fases de este proceso metodológico:
Explorar
Preguntar
Leer

Recitar
Repasar

1. Explorar (survey): en esta primera fase, Robinson recomienda una lectura rápida en la que nos fijemos en los índices, sumarios y el prólogo, lo cual puede ayudarnos.
2. Preguntar (question): en una segunda lectura más detenida, pero también más activa, con una actitud crítica, se nos plantearán dudas. Estas cuestiones podrán ser resueltas bien por el profesor, bien por nuestros propios compañeros. De lo que se trata es de que no halla dudas en nuestra cabeza en cuanto al tema que estudiamos.
3. Leer (read): deberíamos subrayar lo más importante, hacer esquemas y tener una visión bastante clara de lo que estamos estudiando.
4. Recitar (recite): nos contamos en voz alta y como si estuviéramos explicándolo a otra persona lo estudiado.
5. Repasar (review): esta parte es fundamental, no sólo en vistas a los últimos minutos antes del examen, sino después de cada tema, para que todos los conocimientos queden fijados.
Sin embargo, no debemos olvidar que es más importante captar y comprender lo estudiado, más que leer y repetir sin más y de forma mecánica. Así, para memorizar algo, lo más recomendable es entenderlo primero.
En algunas ocasiones, esto no basta, tenemos tal cantidad de cansancio mental acumulado, de datos que memorizar y tan poco tiempo, que memorizar algo se nos hace casi misión imposible. No desfallezcamos, porque el éxito final llegará en breve.
Consejos para memorizar mejor/ reglas mnemotécnicas:
Las reglas mnemotécnicas son casi siempre una especie de trucos lingüísticos que nos ayudan a recordar algo mejor, sobretodo en un momento (nuestro ansiado examen) en el que podríamos estar especialmente ansiosos; estado que no se producirá si seguimos las pautas aquí marcadas.
Una norma bastante sencilla consistiría en inventar un cuento, un refrán o una historia que nos ayude a memorizar datos. También existe la posibilidad de utilizar abreviaturas, acrónimos, imágenes o números, todo vale y el lenguaje está a nuestro servicio, sólo depende del uso que nosotros queramos darle.
- Técnica de la historieta: por aquello de que un ejemplo vale más que mil palabras. Para si queremos recordar fechas, números o similar:
Ej.- 007-727-180-7-10-2230-2300-2
El agente 007 subió al avión 727. Vio una azafata de 1.80 y decidió pedir un 7 up para poder hablar con ella. Vio su reloj eran las 10. El avión aterrizaba a las 22:30, la invitó a salir y quedaron a las 23:00. Cenaron y charlaron hasta las 2 de la mañana.
- Técnica de la cadena: relacionar las palabras de un resumen o un esquema mediante una sencilla frase que crearemos. Fácil no?
Ej.- Litio-Berilio-Boro-Carbono- Nitrógeno-Oxígeno- Fluor-Neón > "La BBC no funciona"
- Oración creativa: consiste en crear una palabra real o inventada, que nos sea fácil de memorizar, sobre un significado o contenido del tema.
Ej.- Aratota Puental: nos puede dar la pista del recorrido del Tajo (Aranjuez, Toledo, Talavera de la Reina, Puente del Arzobispo, Alcántara)
Otro truco (sin almendruco) interesante sería el de preveer las preguntas del profesor. Según vayamos estudiando, podemos plantearnos cuál sería el examen que nosotros pondríamos en el caso hipotético de invertir las profesiones. Hablar con compañeros nos puede ayudar a ello. Y sobretodo, si asistimos a las clases, el profesor suele dar pistar o hacer especial hincapié en algunos conceptos o temas determinados: repite insistentemente, utiliza la pizarra, se cerciora de que algo quede claro, etc.
Con todo este material que te proporcionamos sin receta médica y sin cortes de emisión, tu aprobado y por qué no tu sobresaliente o matrícula están esperándote. No obstante, si quieres que tu alimentación te ayude, no dudes en consultar el siguiente apartado.

Técnicas de estudio
Sin lugar a dudas, la tendencia al agobio domina entre los estudiantes cuando ven que se acerca el momento de enfrentarse a las pruebas de acceso a la Universidad (PAU), una prueba de la que depende su futuro más inmediato y su vida posterior. Además, la PAU no es un examen más, es el primer contacto con el mundo universitario y exige una preparación rigurosa para ser capaz de afrontar con éxito las pruebas sobre las distintas materias, que contienen un gran volumen de contenido. Por todo esto, la PAU se convierte en un verdadero reto para el estudiante, que encontrará en esta prueba las claves para adquirir en el futuro un método útil de estudio al que recurrirá a lo largo de su vida universitaria. La selectividad no es más que un examen que contrasta la trayectoria seguida a lo largo del curso. Por eso, aquí os proponemos un método para la planificación del estudio y pequeños trucos que os pueden ayudar. El resto lo poneis vosotros
El primer paso consiste en crear un hábito de estudio metódico, racionalizando el tiempo que se dedica a estudiar y el que se dedica al esparcimiento personal. Para lograrlo, debes conseguir un ambiente de trabajo proclive a la concentración. Si optas por estudiar en casa, debes tener en cuenta que la habitación cumpla unos requisitos mínimos, como ausencia de ruidos, una buena ventilación, una temperatura adecuada y ningún tipo de distracciones, tales como la televisión o la radio.
El siguiente paso será acondicionar la superficie de trabajo. Es preferible que dispongas de una mesa amplia, en la que coloques todo el material que previsiblemente vas a necesitar. De esta forma, evitarás el tener que levantarte constantemente, algo que contribuiría a interrumpir el estudio y la concentración. En cuanto a la luz, es preferible que sea natural y, si no es así, que sea blanca o azul y que proceda del lado contrario a la mano con la que se escribe habitualmente. Tanto la mesa como la silla deberán estar en consonancia con tu altura. La silla tiene que tener respaldo y ser dura, ya que, una excesiva comodidad te provocará un ligero sueño que provocará que abandones antes el estudio. Los expertos afirman que la postura idónea se logra con el tronco estirado y la espalda apoyada en el respaldo de la silla, a una distancia aproximada de 30 cm. de los apuntes.
Una vez preparado el ambiente y el material pasamos a la acción. Para que no se os haga muy cuesta arriba, debéis comenzar por las asignaturas más llevaderas, aunque eso como todo, es siempre cuestión de gusto. Una vez decididas las asignaturas que vas a estudiar primero, debes configurarte un horario flexible, que te permita contar con tiempos de reserva por si surgen imprevistos y que como mínimo contemple descansos de 10 minutos cada hora. Además, debes dormir allrededor de 8 horas cada día.
Pero el verdadero éxito se basa en el plan de trabajo utilizado. Un plan que no admite esfuerzos de última hora, sino una dedicación plena y constante desde el primer día que se inicia el curso escolar. Si se cumple con el trabajo diario, el mes antes de presentarse a selectividad, estará prácticamente todo hecho y bastará con repasar los contenidos estudiados y revisar los esquemas y resúmenes realizados. De esta forma, se eliminarán las posibles lagunas y se reforzarán todos los conocimientos adquiridos.
Una vez repasada toda la materia, es aconsejable dedicar la última semana antes del examen para el repaso general, estudiando, un par de asignaturas a fondo cada día, sin olvidar que lo mejor es que el día antes de selectividad nos dediquemos exclusivamente a descansar, ir al cine, salir a pasear o quedar con algunos amigos para olvidar la presión a la que estaremos sometidos al día siguiente. A muchas personas, el estrés les impide parar, pero desconectar es clave para afrontar el examen con frescura y concentración. Lo único que debe recordarnos que al día siguiente vamos a afrontar un examen decisivo es el hecho de dejar preparado todo lo necesario para no llevarnos sorpresas con las prisas. Es imprescindible no olvidarse de llevar un bolígrafo, un lápiz, una calculadora y, por supuesto, el DNI.
EL HORARIO
Además de poder estudiar, querer y saber utilizar unas buenas técnicas de estudio, es necesario dedicarle el tiempo suficiente para repasar, hacer los ejercicios y dominar todos los temas. Ningún trabajo sale adelante si no se le dedica tiempo, y el estudio tampoco.
En distintas investigaciones se ha demostrado que la administración eficaz del tiempo es un factor importante en el éxito escolar. Pero el tiempo es difícil de controlar y fácilmente se desperdicia en tareas improductivas y sin objetivos.
Las principales dificultades para aprovechar el tiempo suelen ser éstas: Primero la dificultad de ponerse a estudiar, es decir, de iniciar el estudio concentrado. Segundo, el pasar de una asignatura a otra sin profundizar ni terminar ninguna. Tercero, no estudiar todo lo que se debiera aunque anteriormente haya sido propuesto. Cuarto, dejar el estudio y la preparación de los exámenes para el último momento, tratando de recuperaren poco tiempo lo que no se ha hecho en los días o semanas anteriores.
Pero todas estas dificultades se pueden solucionar y con constancia se puede conseguir un buen aprovechamiento del tiempo. Unos principios generales para alcanzarlo podrían ser éstos:
Marcar una hora fija para comenzar el estudio, que podría ser entre las seis y media y las siete, teniendo clase por la tarde. Antes de ponerse a estudiar es conveniente hacer una lista de todas las actividades a realizar en esa tarde y después ordenarlas teniendo en cuenta de programar en primer lugar los temas que resulten más difíciles o desagradables. Conviene hacer un descanso de unos cinco minutos por cada hora de estudio concentrado. Es el momento de levantarse, dar una vuelta por la casa o hacer una llamada telefónica. Con esto se evita la fatiga mental.
Cada día hay que terminar todas las actividades que se han propuesto. De esta forma mejorar la constancia y fuerza de voluntad. Muchos días se terminan antes de lo previsto y se dedicar ese tiempo a los hobbys.
Como norma general habría que estudiar los seis días de la semana, de lunes a sábado, y dejar completamente libre el domingo, para alcanzar el necesario descanso, divertirse, asistir a las celebraciones religiosas, fomentar las aficiones, etc.
Algunos estudiantes prefieren estudiar por la noche mientras que otros aseguran que rinden más en el estudio por las mañanas antes de ir a clase. Convendría conocer cual es la mejor hora para concentrarse eficazmente en la tarea.


FORMA DE ESTUDIAR: El Método LSER
Hasta aquí se han estudiado aspectos parciales de las Técnicas de Estudio y es hora de tener una visión de conjunto para comprender los pasos a seguir para estudiar una lección. En el proceso del estudio se distinguen cuatro fases: síntesis inicial, análisis de cada pregunta, relacionar las ideas y síntesis final. Esto se concreta siguiendo cuatro pasos: lectura, subrayado, esquema y repaso. De aquí que el método seguido sea LSER formado por las iniciales de las palabras anteriores.
La lectura es el primer paso a seguir para alcanzar una síntesis inicial del tema. Antes se puede ojear la lección, ver las preguntas de que consta y fijarse en los dibujos y en los gráficos. Después hacerse unas preguntas para averiguar qué se sabe del tema a tratar. Con estas preguntas se consiguen dos objetivos: relacionar los conocimientos anteriores con los nuevos y aumentar la motivación al darse cuenta de los conocimientos que faltan por aprender. A continuación leer todo el tema para conseguir una visión general o síntesis inicial de la lección. Sobre ese esquema general resultar fácil encajar cada una de las preguntas.
El subrayado es el segundo paso de las técnicas de estudio. Tomar una pregunta o párrafo, tratar de comprenderla bien y subrayar con rojo las ideas principales y con lápiz azul las ideas secundarias, los ejemplos y los datos. Se esta forma se hace un análisis comprensivo de cada pregunta distinguiendo lo fundamental de lo accesorio. Hacer lo mismo con todas las preguntas.
El esquema es el tercer paso. Después de subrayar hay que ordenar las ideas principales y clasificarlas según un criterio. Para ello se puede hacer un esquema, un cuadro sinóptico o un resumen según los deseos del estudiante y lo que se adapte mejor al tema.
El repasar o recordar es el cuarto paso de las técnicas. Repasar consiste en repetir mentalmente las ideas principales del subrayado o del esquema . Seguir estos pasos: repasar la lección entera, cerrar los cuadernos o libros, repetir las ideas principales del subrayado o esquema y comprobar cuántas se han dicho bien y cuántas se han dejado. Este proceso hay que repetirlo hasta memorizar perfectamente toda la lección. Se han hecho investigaciones para averiguar el efecto del repaso. Los estudiantes que no repasaban recordaban, a las dos semanas, un diez por ciento delos contenidos de la lección, mientras que los que repasaban recordaban, a las tres semanas, el ochenta por ciento del tema.
EL ESTUDIO
Para algunas personas el estudio consiste en estar matriculado en un colegio y asistir a unas clases. Pero estudiar es algo más, es aprender una serie de conocimientos ejercitando la inteligencia, la memoria, la voluntad, la capacidad de análisis, de síntesis, de relacionar, etc. En el diccionario encontramos que estudiar es "ejercitar el entendimiento para alcanzar o comprender una cosa".
Para estudiar bien y alcanzar el éxito escolar son necesarias tres cosas: poder, querer y saber estudiar.
Poder estudiar es tener inteligencia y el resto de facultades humanas. Es indudable que la inteligencia se relaciona mucho con el éxito escolar. En igualdad de condiciones un alumno "inteligente" obtiene mejores notas que sus compañeros.
El querer estudiar es tener el deseo y la determinación de adquirir unos conocimientos. Hay estudiantes que con una inteligencia normal consiguen buenos resultados a base de esfuerzo personal y dedicar el tiempo necesario. Tan importante o más que la inteligencia es la motivación o el querer estudiar. Muchos alumnos fracasan no por falta de inteligencia sino por desinterés, por apatía, por dejar el trabajo para el último momento, es decir, por falta de motivación.
El saber estudiar es el tercer factor importante para alcanzar buenos rendimientos. Puede ocurrir que un alumno tenga la inteligencia suficiente y dedique bastante tiempo al estudio, pero los resultados son bajos e incluso fracasa. Probablemente se debe a que emplea unas malas técnicas de estudio. De ahí el desfase entre trabajo y rendimiento.
Además de estos factores importantes hay otros como el tener los conocimientos previos bien asimilados, dedicar el tiempo suficiente al estudio y utilizar los instrumentos adecuados, como libros de texto, diccionarios, atlas, etc.
Podemos hacer poco para mejorar la inteligencia, pero si podemos mejorar la motivación y sobre todo las técnicas de estudio. En esta página Web se estudiarán las técnicas generales que han sido contrastadas por la experiencia o por los conocimientos teóricos y experimentales de la Pedagogía y la Psicología. En concreto se tratarán estos temas: la lectura, el subrayado, el cuadro sinóptico, el esquema, la forma de tomar apuntes, la preparación de exámenes, la elaboración de trabajos y otras técnicas como confección de murales, teatro leído y debates.
Para conseguir buenos rendimientos no basta con conocer las técnicas descritas, es necesario ponerlas en práctica según convenga en cada momento. La combinación entre la teoría y la práctica hará que mejore el rendimiento académico.
Arturo Ramo García
ESQUEMAS
Un esquema es la presentación de las ideas principales y secundarias de una lección estructuradas de un modo lógico. Esta estructuración lógica de la materia que se estudia permite captar de un solo golpe de vista todo el contenido.
Las características de un buen esquema son: recoger todas las ideas principales, secundarias y los datos que han sido previamente subrayados; están presentados de una forma estructurada y lógica que facilita la comprensión y la memorización; utilizar las palabras del estudiante y con toda la brevedad posible, escribiendo frases cortas que recojan con precisión y claridad las ideas del tema.
El hacer esquemas tiene varias ventajas: al ser una técnica de estudio activa aumenta el interés y la concentración sobre el tema mejorando al mismo tiempo la memorización; facilita la comprensión, al tener que estructurar las ideas; favorece la memorización, al utilizar la memoria visual; y sobre todo, se ahorra tiempo a la hora de memorizar el esquema y de hacer posteriores repasos ya que se va directamente a lo importante y no se necesita leer toda la lección.
Pueden seguirse estos pasos para hacer el esquema: primero leer la lección entera y subrayar siguiendo las normas conocidas; después buscar un título que sea una síntesis del contenido de la lección; dividir el tema en tres o cuatro apartados generales que recojan a su vez varias ideas principales y éstas a otras secundarias y datos significativos; poner cada idea en un apartado distinto y formularla con brevedad y precisión; es conveniente dejar márgenes a la izquierda y derecha para posibles anotaciones posteriores; y por último, tener en cuenta que se correspondan verticalmente los apartados de la misma categoría dejando los sangrados correspondientes.
Aunque cada uno puede hacer los esquemas de forma personal, aquí utilizaremos tres clases de esquemas: el numérico, el mixto (con letras y números) y el gráfico o de llaves, también llamado cuadro sinóptico.
El esquema numérico utiliza el 1., 2., etc. para los apartados generales, el 1.1. para las ideas principales y el 1.1.1. para las secundarias, aumentando los números mientras sea necesario.
El esquema mixto usa los números romanos (I, II, III) para los apartados generales, las letras mayúsculas (A, B, C) para las ideas principales, los números (1, 2, 3) para las secundarias y pueden añadirse letras minúsculas y números con paréntesis.
Después de conocer bien estos modelos, se pueden utilizar otros.
EXÁMENES
Los exámenes están pensados para medir hasta qué punto se ha estudiado y se domina una materia. Para superarlos con éxito hay que dominar bien todo el contenido, estar en buenas condiciones físicas y mentales y adoptar unas actitudes apropiadas.
La primera preparación para un examen empieza al principio del curso. El éxito final se fundamenta en el trabajo regular de todo el año.
Hacer los repasos suficientes con el fin de que los conocimientos dejen huella en la memoria. Son aconsejables tres repasos: el que se hace inmediatamente después del estudio de cada tema, el repaso intermedio y el repaso final. Este último hacerlo la semana anterior a la prueba de forma que se distribuya el tiempo disponible para todos los temas. No hade haber prisas de última hora, ni noches en blanco, ni abusar del café cargado. No tomar anfetaminas ni otros estimulantes; sólo es aconsejable lo recomendado por el médico.
Enterarse bien de las características del examen: si es de prueba objetiva o de tipo ensayo; si se puede elegir entre varias preguntas cortas; si puntúan los errores o no, etc.
Procurar llevar al examen todo el material necesario: bolígrafos, lápiz, goma, diccionarios, calculadora, reloj, etc. porque a veces un olvido puede conducir al fracaso.
Todo examen lleva consigo un cierto grado de nerviosismo o de ansiedad. Si esta ansiedad es ligera puede ser un estímulo positivo para el esfuerzo, pero si es excesiva y no se canaliza en un trabajo productivo puede ser muy perjudicial y conducir a una inhibición general de los procesos mentales.
Procurar no ponerse junto a compañeros que tratan de copiar o preguntan constantemente para no sufrir las consecuencias.
Es conveniente dormir con normalidad la noche anterior al examen. Es mejor tener la mente despejada que unos datos más, adquiridos precipitadamente.
Seguir atentamente las instrucciones del profesor y contestar a lo que se pide, ya sea resumir, comparar, definir, criticar, etc. Distribuir el tiempo disponible entre los temas a desarrollar.
En los exámenes escritos sobre temas extensos procurar hacer un esquema de cada pregunta en papel aparte. Es preferible anotar las palabras clave de todas las ideas del tema y organizarlas según un orden lógico, antes de empezar a escribir.
Entregar el examen de los últimos y repasarlo antes de darlo al profesor. Fijarse en las faltas de ortografía, las omisiones y la redacción.



TEMA 2 ACTIVIDADES COMPLEMENTARIAS 1 IUTEB

La buena alimentación del alumno, el control de las posturas, la actividad y el descanso físico, son factores que favorecen la concentración del estudiante y que han de considerarse antes de iniciar una sesión de estudio provechosa. Saber en qué horas se rinde más, (por la tarde cuando llega de la escuela, por la noche, o por las mañanas antes de ir a clase) favorece la implantación de un horario personal de trabajo. Estudiar es un trabajo intelectual autónomo que permite el diseño de horarios particulares para la consecución de rendimientos óptimos en la asimilación de contenidos. Una combinación de estudio y descanso favorecerá el proceso.
El plan de trabajo ha de incluir todo lo que hace referencia a una buena planificación y estructuración del tiempo real que se va a dedicar al estudio, teniendo en cuenta el número de materias y su dificultad.

Conceptos como el de tiempo teórico, libre y real, así como la valoración de las actividades extraescolares que se realizan diariamente o bien otras a las que el sujeto dedica unas horas semanales, deben ser revisados y analizados para planificar, con garantías de éxito, el calendario de estudio: semanal, quincenal, mensual o trimestral.
Las pautas para el estudio de una lección pueden concretarse en: 1. Prelectura: lectura de aproximación.

2. Anotaciones marginales. Subrayado de las ideas principales.

3. Lectura de estudio, de repaso

4. Resumen del contenido.

5. Esquema gráfico para memorizar visualmente.
El espacio físico contribuye a la concentración del alumno y el control de dicho espacio es una de las precauciones que debe tomar el estudiante. Aspectos como la ventilación de la habitación, la combinación de la luz natural-indirecta y la artificial-directa, el nivel de ruido, la música -como relajación,...contribuyen al cuidado de un ambiente que puede influir sobre el correcto aprendizaje. El estudiante debe tomar conciencia de la importancia de estudiar siempre en un mismo lugar de su propia habitación, el comedor de la casa, la biblioteca pero un lugar que facilite su concentración y en el cual tenga a su alcance todo el material necesario para el desarrollo de su trabajo: libros de texto y de consulta, apuntes, papeles, bolígrafos, rotuladores fluorescentes.

Camino del éxito

Es obvio que los métodos de estudio deben tener un enfoque eminentemente preventivo en su aplicación escolar. Y este enfoque debe ser global, en la medida que se debe dirigir a todos los alumnos: a los que tienen dificultades en la adquisición de sus aprendizajes escolares y a todos aquellos que deseen mejorar su forma de estudiar. Un alumno puede motivarse para aprender a estudiar mejor, mientras que otros pueden hacerlo para estudiar mucho mejor de lo que lo hacían y optimizar así sus recursos personales. La importancia de la aplicación de los métodos de estudio reside en la relación entre el enseñar a estudiar en la escuela y el propio proceso de aprendizaje de cada una de las materias que forman parte del diseño curricular. Los centros educativos deberían incluir en los diseños curriculares la asignatura de "aprender a estudiar" o bien, incorporar métodos que faciliten el conocimiento de las distintas técnicas que el alumno debe utilizar para aprender. Es el profesor quien, después, debe dar el primer paso para hacer reflexionar y ayudar a entender a los alumnos la importancia de adquirir una serie de estrategias que les permitan una autonomía progresiva en la adquisición de nuevos aprendizajes.
En los exámenes, ejercicios y trabajos es donde el estudiante debe demostrar los resultados de su estudio. Conviene conocer y seguir una serie de pautas cuando se va a realizar un examen o ejercicio. Resulta ventajoso que el estudiante conozca, según el tipo de profesor, la tipología de exámenes a los que debe enfrentarse: tipo test, preguntas abiertas, exámenes orales, comentarios de texto, etc. En este sentido el personal docente del centro debe procurar ayudar al estudiante explicando qué tipo de examen será y cómo quieren que se presenten los trabajos. Pero qué duda cabe que el propio alumno debe preguntar y obtener esta información previa al estudio. Conocer la metodología de exámenes que utiliza su profesor favorece la planificación de la estrategia a seguir antes de empezar a estudiar o bien a preparar un trabajo. El autocontrol, la concentración previa, la dosificación del tiempo y la correcta lectura de los enunciados son otros de los factores que influyen en el rendimiento del estudio y que el alumno debe procurar controlar.